k-minos

que se me presentan en sendas claras y rectas o como laberintos dependiendo de los días

No a la enmienda

La verdad es que no veo la enmienda como un asunto plebiscitario.

Creo que es un error hacer girar una enmienda de la constitución en torno a Chávez. Primero porque la constitución no es él, ni tampoco refleja lo que han sido estos diez años, de continuas transgresiones al espíritu de la misma.

Creo que es una cuestión de principios no permitirle a nadie, tener la posibilidad de repetirse en el poder sin límites de tiempo, pero además creo que es un error votar Sí de la manera como está redactada la pregunta que no propone un texto específico de los artículos a modificar. La enmienda debería ser aprobada o descartada en su redacción definitiva.

No hay garantías a cómo la Asamblea Nacional iría a  “ampliar” nuestros derechos ciudadanos.

Dos períodos son suficientes para dar resultados en cualquier gestión de gobierno y más el de la presidencia que representaría 3 períodos de gobierno equivalentes, por ejemplo, en Estados Unidos o Brasil de haber una repetición consecutiva. Un proyecto exitoso tendrá continuidad a través de la dirigencia de relevo. Un chance de reelección una y otra vez sólo garantizará atornillamiento de líderes en los cogollos de partido y una democracia vertical y no horizontal donde el liderazgo no tendrá oportunidades de surgir sin padrinazgos. Si se confía en una personalidad y no en el proyecto que representa, entonces ese proyecto está condenado al fracaso.

Por estas razones hay que salir a votar. Al final del día no se está votando por Chávez sino por una modificación a la constitución. Hay 4 años por delante para que surjan proyectos alternativos al chavismo. Hay 4 años por delante para que la revolución trascienda y para que intente cumplir los objetivos que la inspiraron en un principio.

Otras razones en Al borde,  mi otro blog.

23N varios días después

Quizás fuera el triunfalismo de la oposición. O sencillamente haber perdido la mayoría de Caracas y el estado Miranda, el hecho es que el presidente y demás acólitos se han dado a la tarea de sabotear lo que el pueblo expresó yendo a las urnas cuando decidió darle un puñado de gobiernos locales a la oposición para ver si les resolvía sus problemas más inmediatos.

Así leemos que a la alcaldía Metropolitana le han quitado casi todas sus competencias, a la gobernación de Miranda, la policía, etc. Por otro lado uno lee o ve que saqueron la gobernación de Miranda, que oposicionistas expulsaron gente de misiones, que sicarios asesinaron a 3 dirigentes políticos de Aragua que iban a impugnar los resultados de su alcaldía. Y yo me pregunto ¿Para qué votamos entonces? ¿Para ver robo, abuso, malandrería o asesinato en los predios del poder?

Siento que la gente está harta de escuchar que sucede tanta malandrería junta y se abstrae, refugia en la próxima navidad porque no desea asumir el insulto que ha recibido por expresar su voluntad con el voto. Le han dado un pistoletazo en la boca. Es realmente una victoria de mierda, tanto para la oposición como para el chavismo que se dicen triunfadores, y me disculpan por usar una de la frases emblemáticas del presidente.

Yo me canso de escuchar a los chavistas decir que este es el gobierno y el presidente más democráticos del mundo. Y no han pasado ni 10 días de las elecciones y ya Hugo Chávez anuncia sus deseos de perpetuarse en el poder. No entiendo qué tiene de democrático ni de sabio permitir que esto ocurra. Más si ya hubo una consulta previa donde el pueblo dijo claramente NO. Pero silencio solo viene de los oficialistas más vocales en defender la soberanía de la voluntad popular. La cual es válida sólo cuando no desafía la soberanía de Chávez.

Hay que condenar a los extremistas de oposición, y de ello no me cabe duda, si cometen actos de abuso de poder y violencia como lo de la expulsión de gente de las misiones. No se puede obviar que existen unos cuantos violentos del lado opositor y eso es deleznable.

Pero qué hacen los chavistas cuando Jorge Rodríguez dice que gobernará en contra de Ledezma, o cuando el presidente amenaza con quitar recursos a los gobiernos locales ganados por la oposición, o cuando al último minuto antes de entregar el poder quitan competencias de todo a un alcalde recién electo y en la misma vía van con el gobernador de Miranda. Me gustaría que alguien me aduzca que ello es democrático, correcto moralmente o éticamente o en cualquier índole dentro de nuestro sistema democrático. Quizás incluso llegue a leerle a alguien que fue “un acto revolucionario”, porque hay que impedir el “ascenso de las oligarquías” y que se yo qué más de vacuidades ideológicas. Y vuelvo al punto, ¿es realmente este un socialismo democrático el que quieren instaurar? ¿O sólo hay democracia cuando todo el mundo piensa igual?

Mi fe no está en los líderes de este país definitivamente. Mi fe está en el venezolano anónimo que se caló su cola, con fe, con expectativa para votar en respeto a su constitución y en obligación con su país. El venezolano que está harto que le maten familia y amigos los malandros, que deba caminar por las aceras sorteando basura, que espere horas por transporte público o que luego pasa horas prisionero del tráfico. El venezolano común que no roba, ni se echa viajes en comitivas, ni tiene prebendas, ni intereses políticos más allá de comentar la anécdota del día protagonizada por los líderes de turno. Yo sigo esperando que aquellos que fueron honrados con la victoria de los votos a favor, cumplan con sus electores, y que antepongan el bienestar de los mismos a intereses partidistas, personalistas y mesiánicos. Quizás es mucho pedir para la calidad de gente que uno ve en el poder.

Hay que darse un respiro y dedicarse a la familia y los seres queridos. Yo no tengo más atención disponible para este sinsentido. Por lo menos en lo que queda de año.

Varios sobre el 23N

EL 23N me fui a mi centro electoral en el municipio Leoncio Martínez, y tardé poco menos de dos horas en votar. La organización me pareció excelente y me pareció que la gente estaba allí sintiéndose comprometida a ello. Me impresionaron varios llamando por los celulares recordándoles a otros de ir a votar y otros enviando continuamente mensajes de texto quizás con la misma intención o dándose los partes de cómo iba la cosa. Empezó a llover y la mayoría había traído su paraguas, pero los organizadores nos metieron dentro del colegio para que pudiéramos guarecernos. En medio de esa movilización una mujer pasó por la captahuellas y eso generó el único incidente de la tarde. La gente de su mesa reconoció que ella se había coleado y la cayapeó por ello. Se llegó a llamar a la guardia.

El incidente es trivial pero revelador de alguna disposición a no aguantar abusos. Disposición que quizás llevó también el 23N a la gente a acudir a votar, harta de ser abusada continuamente por la desidia de gobernantes en resolver problemas puntuales y precisos como la recolección de basura, aumento de la seguridad, y alivios para los problemas de transporte y tráfico, entre otros.

Luego de diez años de escuchar retahílas que pretenden explicar una ideología, la gente acosada por los problemas cotidianos se ha hartado de oírlas porque ante su realidad inmediata términos como “socialismo del siglo XXI”, “patria, socialismo o muerte” suenan vacuos y para dentro de un larguísimo plazo que no se tienen esperanzas de ver. Más si dichos discursos vienen acompañados por riquezas súbitas ostentadas y rumores de guisos.

No me atrevo a decir que hubo voto castigo, porque creo que en Venezuela no existen las lealtades absolutas e incondicionales. Si existieran, aún AD sería la fuerza máxima de este país, y COPEI no habría estado cerca de desaparecer. La gente vota por lo que le conviene o cree que le puede convenir, y si no le cumplen cambia de servidor público. El pueblo es el jefe. Chávez está equivocado en pensar que un partido o un país pueden ser manejados como un cuartel, más si la constitución promovida por él mismo señala la soberanía del pueblo.

Varias cosas se pueden resaltar del 23N.

1. La gente confía en el sistema electoral finalmente, aprecia que el voto es la manera más directa de opinar y expresarse y que sí puede generar cambios. Luego del 2D, esto es más evidente que nunca.

2. Pésele a quien le pese, el CNE hizo su trabajo bien. Es perfectible todavía, pero no cabe duda que serían imposible los resultados obtenidos y la confianza recuperada si no hubiera sido por el trabajo que ha realizado.

3. Los resultados del 23N demuestran que al venezolano no le gusta que le amenacen. Se ganaron las gobernaciones y alcaldías que fueron mayor blanco de amenazas.

4. La oposición ganó en los estados más ricos y poblados. Lo cual le da distintas ventajas: recursos para gobernar en colaboración con el sector privado e industrial, mayor impacto en porcentajes de población para proselitismo político, y en caso de una gestión eficiente, ejemplos y evidencias inmejorables de que son mejor opción en caso de una contienda electoral.

5. De los resultados de votación por partidos se desprende que AD y Copei siguen latentes en el afecto de la gente. Ledezma obtuvo un porcentaje nada despreciable de votos a través de las tarjetas de ambos partidos, por AD 90348, Copei 68620, según la edición impresa de El Nacional 25-11-2008. ¿La gente está recordando tiempos idos con benevolencia?

6. La unidad cuando la hubo pagó y dónde no, hubo consecuencias adversas, con la excepción quizás de Chacao, donde el chavismo es mínimo. Y allí, los resultados para Liliana Hernández ponen en evidencia que la gente está harta de personalismos y que desea concertación y unión de esfuerzos.

7. Jorge Rodríguez ganó en Libertador. Su primera declaración sobre las prioridades de su gobierno es profundizar los concejos comunales. Eso es muy bueno, pero no impedirá más asesinatos, insalubridad u otros problemas. Los concejos comunales indudablemente ayudarán en la búsqueda de soluciones, pero mientras se organizan apropiadamente hay que atacar los problemas puntuales. El es el alcalde pero no el jefe.

8. El “pollo” Salas Feo se autoproclamó. Si no se respetan las normas seguiremos en la retrechería, la provocación y la división. La caída en desgracia de Acosta Carléz le dió la victoria. La desunión y la arrogancia le costaron la alcaldía de Valencia a Proyecto Venezuela. Veremos cómo hace para gobernar sin su capital. Da fastidio seguir viendo caciques.

9. Esta experiencia ha sido aleccionadora para la oposición. La gente respondió no sólo a la insatisfacción con sus gobernadores y alcaldes sino a mensajes de conciliación y unidad.

10. Para el chavismo fue aleccionador también…, supongo. Pero no me meteré en ese terreno. Ellos ya harán sus análisis. Quizás le echen la culpa al imperio, al capitalismo, a los falsos valores, etc… Otros, más conscientes, ya saben las causas por las cuales perdieron territorios que eran de ellos.

11. Hay varios candidatos pidiendo revisiones. Pero no son los más. Creo que el sistema está bastante blindado como para que la trampa si la hubo, venga de allí.  Lo que habría es que optimizar el sistema para evitar el voto nulo por error.

Divagación del retorno II

Tengo ya un mes que llegué a Caracas. Aún no he terminado de aterrizar pero por la simple razón de que aún no vivo en mi apartamento. Siento que no he terminado el periplo que se inició el 22 de agosto al salir de Bangladesh. A veces durante el día me asaltan imágenes de nuestra vida en Dhaka o de los viajes por Kenya y Botswana de hace un año. De repente me siento lejos. Lejos de todo lo que ha sido mi existencia los diez últimos años. He intentado recordar mi vida antes de irme de acá y cuando por fin recupero los recuerdos, encuentro una persona bastante diferente de mí. Es cierto que el mundo se abre cuando se viaja y cuando se vive en sitios remotos, disminuye sus dimensiones en nuestra percepción. Todo se reduce a uno o dos vuelos de avión. El exotismo deja de existir porque uno termina asumiendo las diferencias culturales como algo natural y real, parte del planeta que compartimos. Así como experimentamos que una sonrisa o una lágrima nos pueden unir en todas partes a pesar de la barrera de cualquier idioma. El mundo sigue para mí lleno de sorpresas y misterios pero no es una hazaña, ni una extravagancia querer visitarlo todo, de ser posible tendría que ser un deber para poder desprendernos de tanta mezquindad y estrechez de visión.

En Venezuela nos miramos mucho el ombligo. Y trivializamos todo. Hasta la tragedia de las muertes diarias por la violencia criminal son banalizadas en la conversación cotidiana, donde la política y el estado del tráfico son los temas alienantes y alienados esgrimidos por todo caraqueño. Me da cansancio escuchar los ataques de tal o cual candidato a su contrario por falta de unidad o por disidente del PSUV. Me repugna escuchar al presidente decir que la revolución peligra sólo porque haya posibilidad de perder una que otra gobernación u alcaldía. Me repugna escuchar los dobles discursos. Me repugna ver aún más como la gente aún tiene fe en un líder aprovechador y traidor inescrupuloso de la misma. Caramba, ¿qué es lo que le ha impedido mejorar en estos diez años la calidad de vida de los venezolanos? ¿El imperio? ¿La oposición paupérrima? Diez años. Diez años de rojo pintado en vallas y derramado en la calle.

Diez años han pasado y he regresado a la ciudad de mi querencia abandonada en sus desechos y falta de mantenimiento, a los criminales inmisericordes e impunes, a los ciudadanos histéricos, abusivos y deprimidos. Son pocos los que mantienen el humor, la amabilidad y la sonrisa a prueba de intemperancias. Hace falta más que unas aceras bonitas y una que otra plaza inaugurada para que Caracas se vuelva acogedora. La ciudad la hacemos todos. Escucho a todo el mundo lamentarse como víctimas de melodrama telenovelesco de los precios de las cosas y quejarse de que no hay café para luego comentar de su último viaje a Nueva York o a Europa o de lo que le costó su nuevo gadget. Veo a la gente tirarse los carros e insultarse sin miramientos. ¿Qué cuesta no engancharse en la violencia?  No señores, no podemos ser tan borregos. No todo es culpa del amo y señor del palacio de Miraflores.

Mi corazón vuelve de un salto a Bangladesh. Rememoro al “rickshero” cantando mientras pedalea para llevarme unas cuantas cuadras más adelante empapado del sudor de los 40 grados y la humedad que ahoga. O al obrero en la obra cercana adonde vivíamos. Al chofer de taxi, al mendigo, cantando a cualquier hora del día. Los gobiernos autoritarios, la pobreza extrema no han podido con cierta paz interior.

Me enfurruño y regreso inmediatamente a los barrios de esta ciudad y los pueblos de miseria del país. Algunos halagados por la construcción de algunas casas y algún parapeteo del pueblo, pero aún sin luz o agua o medicina cercana o medios de comunicación o control de la inflación, del abastecimiento, y un largo etc, como si de un gobierno nuevo se tratara… todo parece comenzar cada día. Aún no ha habido revolución, todavía nos dirigimos a ella. O así dicen los gobierneros. Entretanto, tenemos un satélite en órbita. Logro, sí señor pero qué tan necesario y perentorio para la plataforma de telecomunicaciones qué tenemos, que en algún momento fuera la más avanzada de América latina. Nos deshicimos del imperio vecino para amancebarnos con otro mucho más grande del Este. Y cuentos de maletines con dinero en los medios, pero los que corren de boca a boca dejan sin aliento. La gente anda indignada, pero que no le pasen el maletincito por enfrente.

Nos vienen las elecciones del 23N y es cómo difícil convencer a la gente que vote por su líder local. El que le conviene. No el que le convenga al presidente o a la oposición. Pareciera que nada tiene matices y todo es un plebiscito. O estás pa’cá o estás pa’llá. Nos hemos convertido en bandos de borregos. Todo pareciera estar condensado en o “estás conmigo o eres mi enemigo” de lado y lado. Cómo no, hay diez años de cuentos y rencores que han conducido a ello. Y me pregunto como acabará este hipo histórico, dónde estará nuestro Mandela, nuestro líder superior no sólo en carisma sino en inteligencia que pueda superar tanta pequeñez y nos acerque en reconciliación y sentido común. Qué haga voltear los ojos para otra parte, que desatasque la mirada del ombligo y la gente sea capaz de verse en el otro como reflejo especular, en donde se evidencien las pequeñeces, las carencias que padecemos con esta división operática.

Pero con todo me siento feliz acá, porque todo tiene su contrapeso. La familia querida con la que se comparten estos dramas y cuyo calor alivia cualquier frustración. Los amigos entrañables… La visión de El Ávila que mantiene de alguna manera la cordura del caraqueño cuando le mira a cualquier hora buscando refugio mental como si de una plegaria se tratara. Y todos los reencuentros, con las cosas olvidadas en alguna caja, con los afectos, con los rincones usuales, los recuerdos y memorias que sentaron las bases fundacionales de mí misma. Lo demás, ya lo sé, es anécdota.

De vuelta al blog

Luego de varias semanas en silencio por acá, me he animado a escribir. La vida no es un blog aunque a uno se le vaya la vida en el de uno. Y a veces es necesario retraerse. Sobre todo si los caminos no están tan claros. En fin, ahora es tiempo de volver a reflejarse por acá y de entrar de nuevo en los laberintos de los demás.

…..

Una de las cosas que me tenía trabada era la reforma constitucional. ¿Cómo entrarle al tema? Y he decidido no hacerlo. ¿Por qué discutir algo que se presenta impuesto desde el principio, sometido a una pantomima de discusión en la Asamblea Nacional? Chávez somete a todo el mundo al estresamiento emocional cada vez que abre la boca con alguna ocurrencia para ganar acólitos, mantenerlos o como en este caso, acomodar el país a su persona. ¿Cómo se puede enfrentar una reforma a la constitución producto de la traición del ego de un presidente que se ha construido un vínculo carismático con la gente más humilde y que no reparan en su megalomanía sino que incluso se la justifican? Podría tomar el documento de la reforma y argumentarlo punto por punto, pero me he convencido de que no tiene objeto. La reforma se va a aprobar por la Asamblea Nacional genuflexa y servil a nuestro mandatario sin mayores análisis ni estudios ni consideraciones, y el referendo se llevará a cabo y sin sorpresas se perderá, porque la gente que sigue al presidente o carece de sentido crítico y su lealtad al hombre es superior que su lealtad al país, o carece de herramientas para entender las implicaciones de la reforma en cuanto a todo lo que atenta contra nuestros derechos humanos.

La reforma podría ser vista benevolamente y decirse que sus cambios traerán algo bueno. Pero vista la falta de respeto que el anterior texto constitucional padece, no veo porqué con este nuevo las cosas serían diferentes. Las leyes han sido obviadas, los derechos de la gente son obviados o, respetados y considerados, según la conveniencia o no de la situación, no porque tengamos un régimen de justicia robusto y autónomo.

De toda la reforma quizás el punto más grave es el darle en la mano al presidente la administración de los dineros de la nación sin pasar por ninguna contraloría. Todo lo demás es accesorio para apuntalar el poder absoluto de este hombre que se permite renombrar a Caracas y a todo el país sencillamente porque le provocó.

o seré caraqueña hasta que me muera eso no lo cambiará ningún papel. Y la Venezuela que conozco que pronto solo existirá en mi nostalgia tampoco cambiará. Ni mi insomnio ni los amaneceres con el cambio de huso horario.

¿Dicho esto que más me queda por decir? Más nada. No se puede discutir lo que no admite discusión. Y en el caso de la reforma no se nos admite cuestionarla ni aportarle nada. Iré a Caracas, votaré y ya está. No estoy de acuerdo rotundamente. No salvo nada. Pero fundamentalmente no estoy de acuerdo con que la mayoría de la gente esté de acuerdo con que el presidente tiene derecho a hacer lo que le dé la gana con nuestro país, hijos, salud, gentilicio, dinero, propiedades e ideología personal. Que se “pague y dé el vuelto” en todos los aspectos de la vida nacional.

……

Dicho lo anterior creo que termino de exorcisar una suerte de “autismo” bloguero que tenía en el que no quería leer a casi nadie ni escribir. Necesitaba enconcharme en la seguridad de mi cotidianidad que por suerte no la vivo allá, donde el día a día se encuentra tan invadido por la política, y la cual uno no puede obviar ya que se la tropieza hasta en el simple acto de ir a comprar la leche para el café o el azúcar para endulzarlo.

Espero ir en diciembre a Caracas, y la larga estadía que me toca en estos dos meses que vienen en Botswana me pondrán en disposición de abrazar a mi país cuando llegue a Maiquetía. El olor a mar del litoral cuando se llega al aeropuerto es olor a patria, que es donde uno tiene enterrado el corazón. Eso no me lo reforma nadie.

El Atentado a Roger Santodomingo

A Roger Santodomingo luego de amenazarle seguidamente su vida y la de su familia, de difamarlo acusándolo de trabajar y ser pagado por el gobierno de EUA por Mario Silva (que ha hecho una campaña en su contra), hacerle renunciar a su trabajo en el Noticiero Digital, ahora le hacen un atentado en el que prende en llamas su auto frente a su casa.

Conozco a Roger y su esposa Faitha desde tiempos de estudiantes, me consta como a todos quienes les conocen en el medio que ambos hicieron carrera mordiendo calle y escribiendo con talento, dedicación y profesionalismo, haciendo periodismo escrito y audiovisual en medios de Caracas y el interior, y ahora una cuerda de violentos decide que hay que aterrorizarlos con amenazas sobre su hijo para callarles la boca porque no les gusta lo que dicen o el medio en el que trabajan.

Su único pecado es ser periodista y manejar un medio controvertido. Y la razón de la controversia es el contenido aportado por los foristas, muchos alineados con la oposición en unos casos de forma bastante radical y detestable en otras de la manera esperada en un clima de respeto, aunque a veces parece que son los menos. Pero la opinión de los foristas no es responsabilidad de Santodomingo. Sabemos que Santodomingo en sus escritos de opinión toma posiciones en contra del gobierno, pero como cualquier otro articulista. ¿Justifica ello un atentado contra la vida y seguridad de su persona, su familia y su hogar?

¿Y si por esas cosas del destino el pequeño hubiera estado cerca del carro? ¿O la familia completa disponiéndose a ir a alguna parte?¿Y si les hubieran callado la boca por siempre jamás?

¿Están GARANTIZADOS la libertad de expresión en Venezuela y el ejercicio del periodismo?

Esto que ha ocurrido, es inaceptable e INJUSTIFICABLE.

No fue un “hack” ni el retiro de una concesión. Es un atentado con el objeto de aterrorizar y amenazar la vida de alguien.

Hasta ahora los medios en internet en Venezuela no parecían tan relevantes… Es una desgracia que se haya manifestado su importancia de esta manera.

Ahora quiero ver quiénes van a levantar la voz en solidaridad y protesta por este hecho. Y también quiero ver quiénes lo van a justificar. Todos se dicen tolerantes y respetuosos del otro, pero cuando pasan cosas así, callan o permean su inclinación a supeditar derechos humanos, que se suponen inalienables, a condicionantes y razones, que no tienen que ver con los principios en los que se basan esos derechos.

Más:
Caso Noticiero Digital: lo mejor y lo peor del periodismo ciudadano
El país dividido
¿Por qué eres tan malito papá?

Actualización:
Poco tiempo después de haber escrito este post, los bomberos determinaron que el carro se prendió en fuego espontáneamente, debido a un cortocircuito. El nivel de amenaza era tal que este incidente acentuó temores y las alarmas de todos.

A propósito de “soldados” civiles…

Civil y soldado – fragmento

Espero encontrarme algún día
de nuevo con tu espectro en la trinchera,
anunciando “Soy un soldado”. Entonces no habrá titubeos
y te habré de disparar certero y justo
con la carne y el pan y la vasija de vino.
Un racimo de pechos en cada brazo y aquella
solitaria pregunta, ¿sabes, amigo, incluso ahora,
el porqué de todo esto?

Wole Soyinka Idanre y otros poemas

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Leído en este excelente blog Contrabandos adonde llegué por Caja Virtual.
No aguanté la tentación y lo copió en vez de referirlo.

En diálogo

Bueno, como no me gusta ver que propuestas se queden en nada y me tienta ver hasta dónde podemos llegar en un blog colectivo gente que casi que nos conocemos slo virtualmente, aquí está la dirección del espacio que sugiriera Carlanga en el post anterior. Se llama En diálogo. Elegí este nombre porque no se me ocurrió nada más simple y porque al final eso es lo que intentamos hacer, no? Pero, se puede cambiar si no les gusta. Los detalles se pueden arreglar en el camino y sobre la marcha. Lo importante es empezar.

El que quiera participar por favor mándeme su correo. Alex, estás invitado pero no tengo tu dirección, si estás interesado mándamela para incluirte.

Los detalles de cómo conviviremos en ese espacio los podemos discutir luego.

As de espadas

He leído un buen post en el blog de Kbulla en referencia a todo el affair del Waltergate.
Es un post donde argumenta porqué no apoya o pasa del asunto de Walter Martínez. Entiendo y respeto sus argumentos pero no los secundo. La cosa no es que esto de la censura sea algo nuevo porque sabemos que no lo es sino que está ya tomando otro caríz.

Yo también me he asombrado de que sólo una minoría de blogueros se haya hecho eco de los casos de amenazas o censura a otros compañeros blogueros o en general de casos donde peligra la libertad de expresión como derecho. Me asombro porque no estoy en Venezuela sino medio planeta de por medio y no me deja de hervir la sangre con las cosas que leo en la prensa o en otros blog. Y por ello hasta donde me cabe he diseminado la información que encuentro que pueda amenazar esto que estamos haciendo con los blogs y cuanta cosa me sensibiliza para el momento que me toca bloguear. Generalmente, me controlo un poco porque este espacio se suponía que iba a ser mi remanso y no un botadero de bilis política. Y la verdad es que quisiera pasar de la política y lo que pasa en el país. Hasta he considerado abrir otro blog sólo para comentar las noticias y dejar mis k-minos para mí, yo, mi ego, etc. todo lo que tenga que ver conmigo mísma pero que soporta un algo de voyeurismo. Todos queremos estar en nuestra burbuja y yo no soy la excepción.

Lo del banner no es para defender al periodista Martínez, sino para fijar posición en referencia a un derecho de todos que es el de la libertad de expresión. Coincido en creer que Martínez se puede defender sólo, así como Poleo, Pacheco, Bravo, etc. y el objeto no es defender a nadie sino decir que este es un derecho de todos.

Porque también creo que cuando ya la censura empieza a pegar en los predios del mismo chavismo, no sólo con este caso sino por el de Últimas Noticias, hay que empezar a preocuparse, porque ya no se trata de mera escaramuza política. Lo de Walter Martínez si es una malacrianza suya o no, me parece intrascendente. Porque eso no es lo que es importante.

No establecer posición de principios en su caso o en el de cualquiera que pase por una situación similar, hasta en el de Lina Ron, es legitimar que a otros les parezca bien por ejemplo lo de la lista de Tascón. O que allanen a Patricia Poleo, o que traten de callar a Ibeyise o a la Salazar o a Bocaranda. O sea que ¿si cierran Aporrea por hacer autocrítica está bien, porque son talibanes antiescuálidos, pero si es El liberal Venezolano, no porque es antichavista talibán? … Por favor. Y no lo digo por criticar a nadie en particular. Yo también he caído en esa trampa de la rabia y caigo casi todos los días. La cosa es reflexionar sobre ello y sincerarse con respecto a lo que realmente se quiere para el país. ¿De verdad se quiere inclusión, pluralismo, democracia para todos, etc. o sólo proteger los intereses que nos afecten directa y personalmente y ya?… No sé, creo que hay que pensar en el asunto.

Poner este banner aquí me recuerda que tengo que respetar y deberme a un principio que permite que escriba mi blog. Cuestionar los motivos de Martínez o justificar el cierre de su programa lo único que me sugiere (y confirma) es que en Venezuela no somos gente de principios sino de bandos. De una doble moral. Y que los principios son buenos si nos convienen y si no, pues dejan de ser principios para ser excusas sacadas de la manga como un as de espadas a ver si se gana la partida de cualquier diatriba.

La verdad es que creía que dábamos para un poquito más en el país. Sé que cuesta con todo lo que está pasando deshacerse de la frustración y el resentimiento pero debemos hacer un esfuerzo por nuestro propio bien.

En todo caso, aunque no secunde a Kbulla entiendo sus razones, porque la cosa no está fácil.

Actualización:
Una aclaratoria a raíz de una crítica señalada por Klaus Meyer en los comentarios. Cuando me referí a los sitios Aporrea y El Liberal Venezolano como talibanes lo hice como un decir y en la creencia de que la gente detrás de esos sitios puede pensar eso del otro. Yo no lo considero así. Pero como no me salió tan claro el post en ese sentido hago la rectificación porque esa no era la intención. Por favor acepten mis disculpas quienes se hayan sentido afectados de alguna manera. Cuentas claras…