k-minos

que se me presentan en sendas claras y rectas o como laberintos dependiendo de los días

Viajar según Pessoa

¿Qué significa viajar, y para qué sirve? Cualquier ocaso es el ocaso; no es necesario ir a verlo a Constantinopla. ¿La sensación de liberación que nace de los viajes? Puedo experimentarla saliendo de Lisboa y yendo hasta Benfica, y experimentarla de modo más profundo que quien va de Lisboa a China, porque si la liberación no está dentro de mí, no está, para mí, en parte ninguna. <<Cualquier camino>>, dijo Carlyle, <<incluso este camino de Entepfuhl, te lleva al fin del mundo>>. Pero el camino a Entepfuhl, si fuera recorrido por entero, hasta el final, regresa a Entepfuhl; de modo que Entepfuhl, donde ya estábamos, es aquel mismo fin del mundo que íbamos a buscar.

Condillac empieza su célebre libro <<Por más alto que subamos y más bajo que descendamos, nunca salimos de nuestras sensaciones>>. Nunca desembarcamos de nosotros mismos. Nunca llegamos a ningún otro, sino alterizándonos por medio de la imaginación sensible de nosotros mismos. Los verdaderos paisajes son los que nosotros mismos creamos, porque así, siendo sus dioses, los vemos como verdaderamente son, que es como fueron creados. No es ninguna de las siete partidas del mundo la que me interesa y puedo verdaderamente ver; la octava partida es la que yo recorro y la que es mía.

Quien cruzó todos los mares cruzó tan solo la monotonía de sí mismo. Yo ya crucé más mares que nadie. Ya vi más montañas que las que hay en la tierra. Pasé ya por más ciudades de las existentes, y los grandes ríos de ninguno de los mundos fluyeron, absolutos, bajo mis ojos contemplativos. Si viajara, solo encontraría la débil copia de lo que ya había visto sin viajar.

En los países que los demás visitan, los visitan anónimos y peregrinos. En los países que yo he visitado, he sido no sólo el placer escondido del viajero incógnito, sino la majestad del Rey que en ellos reina, y el pueblo cuyos usos los habitan, y la historia entera de aquella nación y de las otras. Los mismos paisajes, las mismas casas, yo las vi porque fui ellas, hechas en Dios con la sustancia de mi imaginación.

Parte del Fragmento 138.
Libro del desasosiego
Fernando Pessoa
Versión de Richard Zenith traducida por Perfecto E. Cuadrado.
Ediciones Acantilado. Quaderns Crema, S.A. Barcelona, España. 2002.
P. 152, 153

Calles de Gaborone

Me llamó la atención el nombre de estas calles de Gaborone.

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Me encantaría que tuviéramos la calle Lapa, Cachicamo o Morrocoy Conchudo en Venezuela, en vez de los consabidos próceres, mártires y ciudadanos “insignes”.

Joburg

Así es como llaman a Johannesburg por acá… Sólo estuve un par de días visitando a una amiga aprovechando la transferencia a Botswana.

El aeropuerto es de primera sufriendo una masiva recostrucción y ampliación para la Copa Mundial de fútbol en el 2010.

La ciudad se me antoja demasiado extensa… Se distingue claramente el centro por los edificios altos, de resto uno aprecia los suburbios de clase alta, los de clase media, los de viviendas subsidiadas de interés social y los “slums” … no sé si llamar a estos últimos barrios porque con el barrio o la favela tengo la impresión de que existe una dinámica social distinta, casi como un pequeño pueblo dentro de la ciudad. Los “slums” tienen otro ordenamiento y creo que mucho más carencias… quizás es una impresión errónea, quizás la dinámica de la pobreza es la misma en todas partes…

Saliendo del aeropuerto me atrapa la mirada, la planta de energía que usa carbón de combustible. Me recuerda una planta nuclear. No sé porqué pienso en los Simpsons. Y me imagino a algún Homero local yendo a trabajar todos los días para allá.

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[Vista de Joburg desde el avión y una de sus plantas de energía]

Todo me recuerda demasiado a Estados Unidos. El toque africano está allí pero lavado por los ingredientes afrikaneer e ingleses. Los suburbios con su propia vida. Sin relación con la dinámica citadina que hasta no hace mucho nuestras ciudades latinoamericanas conservaban en totalidad y que van perdiendo en la medida de que adoptan, como aspirantes a clones, el “american way of life”. Todo muy confortable pero que le desapegan a uno de la comunidad, de la sensación de vecindad con el otro.

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[Mandela Square - en el centro de la ciudad. Los niños descalzos jugando con el agua en esta fuente a ras del suelo]

Los centros comerciales son de diseño moderno y están llenos de marcas internacionales y otras excelentes producidas en el país. Calles limpísimas, autopistas e infraestructuras impecables… una maravilla si uno no supiera de la existencia de Soweto, y de la miseria de una buena porción de la población, de la plaga del Sida que azota al país, la alta criminalidad y demás males que están intentando sortear.

Incluso el tradicional “braai” del domingo, la parrilla estilo surafricano, me referencian a los Estados Unidos. Y creo que en general los surafricanos se sienten afines históricamente a ellos. Los blancos llegaron a colonizar, no a explotar e irse, se convirtieron en africanos, pelearon por mantener una autonomía de los europeos, esclavizaron, desarrollaron una sociedad de injusticia contra la población local y la importada de Asia como mano de obra. Los suráfricanos originarios han adoptado también las maneras de los “africanamerican” de Estados Unidos. La forma de vestir, la música, en sincretismo con la cultura ancestral. Eso sí, aquí no hay mezcla. Aquí no existe la riqueza de la mezcla racial.

A pesar del repudio internacional, de los bloqueos, el país desarolló autosuficiencia y lograron superar el escollo de la infamia gracias a Mandela. La figura extraordinaria de este hombre y su mensaje de reconciliación y perdón es quizás una de las cosas que llenan más de orgullo a la gente. El horror del pasado está presente en los museos del apartheid, en los recordatorios que año tras año se hacen para no olvidar. Ya hay toda una generación de jóvenes que no conciben la realidad de ese pasado. Aún tienen mucho que hacer en cuestión de justicia social pero están en la vía.

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[La estatua de Mandela en su plaza]

Mandela es una suerte de paralelo de Martin Luther King, pero al contrario de Estados Unidos donde el sistema tiene maneras macabras de crear leyendas, la de Mandela vive y es la amalgama que mantiene el equilibrio del país distinguiéndolo del resto del continente en todo sentido. Uno se pregunta que pasará cuando muera. Si la aparente armonía continuará o si todo es sólo una olla de presión con la válvula trabada. Porque la sociedad a pesar de todas las políticas de integración sigue dividida y quizás los cambios no llegan con la premura con la que se necesitan.

Pude ver la final de la copa mundial de Rugby en un restorán. Había ingleses y locales. A la hora del himno sudafricano todos se pararon y lo cantaron a todo pulmón en las tres lenguas en que es cantado: inglés, afrikaneer y zulu. Me encantó ver al presidente Mbeki vestir la chaqueta del equipo, al contrario de los demás mandatarios presentes en el juego, y que abrazara, besara y luego se fuera a los vestidores con los jugadores. La sonrisa de felicidad no le cabía en la cara.

Este es un país lleno de problemas y contradicciones, pero altamente comprometido con su propio desarrollo. Su lema es “Proud to be South African“, orgulloso de ser surafricano. Una suerte de “a pesar de todo nos queremos a nosotros mismos, nos aceptamos y vamos para adelante embarcados en superar nuestros problemas en paz”. Como con todo branding, la transparencia y coherencia con que se corresponde lo dicho con lo que se ve, lo hace exitoso. Veremos cuando Mandela no esté más.

Me despedí de esta breve estadía con amigos entrañables confiada en regresar pronto y ganar más impresiones de este país.

Aterricé en Gaborone sin equipaje -no llegó sino dos días después- a sortear 5 semanas de mi vida.

3 consejos para blogueros – Meme

Tomando el testigo que me dejó Enigma Express, dejo unos tres consejos muy desde “esta esquina” para los blogueros que se inician o como enuncia el meme original para ser “buenos” blogueros – (las comillas son mías):

1. Sigue los consejos que los demás brindan y después desafíalos dejándolos de lado. Algunos sobrevivirán y otros no, a la dinámica de tu blog. Dicho de otra forma, las reglas de tu blog las creas tú.

2. Mantén un tono personal. No importa lo especializado o serio del tema, la gente que visita tu blog con frecuencia no sólo busca información sino comunicación.

3. Y por último este consejo que quizás compendia los dos anteriores. Sé libre. Sé fiel a tu voz. Es todo lo único de tí, que puedes ofrecer a través de tu blog lo que atrae a tus lectores. Hay millones de blogs afuera sobre cualquier cantidad de temas, pero lo que hace más atractivos a unos de otros es la manera única y particular de cómo abordan un tema, cómo lo presentan y cuánto dejan de sí los autores en cada entrada escrita. No importan la frecuencia con que son actualizados, el cómo lucen, el abanico de temas o su especialización particular, el ranking y las estadísticas. Si escribes es porque quieres escribir y comunicarte, y debes ser libre de hacerlo cómo y cuándo te provoque. Ante ello rankings, estadísticas, etc. pueden ser una camisa de fuerza o una presión innecesaria que harán que te traiciones. Empezarás a preguntarte qué quieren tus lectores leer y escribir según ello, en vez de hacerlo sobre lo que tú quieres. Todo lo demás carece de importancia porque no hay un sólo ranking absoluto y confiable, y las estadísticas y enlaces recibidos nos juegan también algunos trucos técnicos haciéndonos pensar que somos más leídos de lo que realmente somos.

Hay por supuesto miles de tips y consejos prácticos de usabilidad, diseño, escritura, y demás que se pueden dar y seguir o descartar, pero al final es la autenticidad del blog lo que le da vida y esa autenticidad depende de tus propias reglas.

Este meme lo inició Blog del día.

¡Ah! se me olvidaba. Le paso este meme a Periodismo de Paz, Alex, Kareta, Buen Sancho, Uno con todo y Egg Blog

Pocos días en Nairobi

En la vía a Botswana me paro en Nairobi porque tengo que sacarme la visa.

La vez pasada fue así y me la dieron. Esta vez el oficial de inmigración no estaba en el país y era imposible darme una. Hoy me dicen que no necesito visa para Botswana como venezolana. Al parecer las cosas al respecto cambiaron en este par de meses. Espero que no me devuelvan en el aeropuerto este lunes.

Los meses de julio, agosto y septiembre fueron sumamente fríos en Nairobi. Nublados y lluviosos. La ciudad estaba gris constantemente y el follaje de los árboles que la cubren tomaba ese gris de la atmósfera para convertirse en repositorio de melancolía. Mi humor y mi espíritu se reflejaron en el clima de esos días que estuve aquí.

Tenía aprehensión de volver. Es el principio de un largo viaje, ya que de vuelta de Botswana mi intención es ir a Venezuela sin pasar por Bangladesh. Otros tres meses sin estar en el hogar, pero aterrizando en sitios donde me siento como si estuviera en casa. Como en progresión hasta llegar a Venezuela a casa de mamá, mi antiguo, interminable y originario hogar. Estos retornos nos centran, nos brindan perspectivas. Perspectivas diferentes a las que provee la distancia, pragmáticas y desapegadas. Volver al origen nos otorga de nuevo el centro de nosotros mismos, nos confirma los aciertos o enseña los equívocos. A eso aspiro, aparte de unas hallaca, cachapitas y demás delicias que extraño.

Los días están hermosos en Nairobi. El cielo es azul absoluto. La luz amarilla, lo es tanto que la suma del follaje de los árboles pierde su verdor para convertirse en una fiesta solar. En flor están bucares, acacias y las increíbles jacarandas que convertidas en árboles violeta, ofrecen al festín cromático un ingrediente sin parangón.

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Es difícil no sentir cierta paz con este clima que invita a la dejadez, al hedonismo de una siesta en la tarde temprana o el traguito viendo el atardecer sintiéndose uno contento de estar vivo, y a pesar de todo lo malo que nos puede rodear o acontecer, permitirnos un instante de optimismo.

Desastre con “upgrade” de wordpress

Tuve la genial idea de instalar la más nueva versión de wordpress un día antes de irme de Bangladesh a Kenya y fue el desastre total. Esto fue el viernes en la noche, me fui el sabado de madrugada y ayer luego de haber dormido el cansancio y medio equilibrado las diferencias horarias, es que me pude sentar a restaurar el sistema. Algunos vieron la caída del sitio y me escribieron otros quizás solo vieron el mensaje de mantenimiento que puse.

Instalé la versión 2.2.2 y ya se ve bien. Creo que esperaré a que saquen otra versión más para intentarlo de nuevo, pero la base de datos se me volvió un etcétera. Me borró todas las categorías. Y la verdad es que yo no soy programadora, solo diseñadora de interfaces y mis conocimientos de programación son limitados, y en general para mi trabajo no los necesito tanto sino sólo en un nivel muy básico. Lo que más me fastidió de todo este asunto es que al ir al foro de wordpress y enunciar mi problema, la respuesta que recibo es que hacer “search” es algo útil y me dan dos links con resultados. Le contesté que si era tan sabido porque no mejor me decía cual era la solución en vez de ser irónico. Cuando uno pide ayuda es porque la necesita. Ya había buscado y leído de problemas similares pero la cuestión es que igual no entendí las soluciones. Y teniendo mi sitio caído luego de 4 años de establecido y no haber tenido problemas con las instalaciones y actualizaciones pues me estaba dando de todo, para encima tenerle que soportar los comentarios con complejo de superioridad a alguien.

La cosa con todos estos programas de administración de contenidos es que empiezan siendo bastante comprensibles para los que no tienen tanto conocimiento de programación, pero luego se enredan en su propia maraña y se vuelven complicados. Y la complicación se aprecia cuando surge un problema. De manera que si no eres programador te encuentras en las mismas sin saber como resolverlo. Y lo peor es que después te cruzas con los típicos “geek” que se ponen en un plano superior al resto de los mortales como si todos estuviéramos obligados a saber php y mysql. O sea. ¿No es supuestamente uno de los objetivos de estos CMS de ser sencillos, fáciles de instalar y manejar para los que no “saben”? La verdad es que todo el episodio me fastidió mucho la paciencia, porque hasta ahora he podido manejarme bien con todos los software de contenidos por mi cuenta. He trabajado con infinidad de programadores que saben que uno sabe limitadamente y que explican las cosas de forma comprensible.

Como ven estoy drenando mi frustración. También había cambiado la interfaz por otra pero cuando alguien trata de comentar desaparecen casi por completo las dos columnas afectando las estadísticas, sobre todo si alguien llega por búsquedas al permalink… En fin creo que me ha llegado la hora de dejar la flojera y diseñar la mía de cero. Entretanto dejo esta. Y a ver como soluciono lo de las categorías… Me pudre tener que volver a categorizar a mano los casi 400 posts…

Estoy en Kenya, para arreglar mi visa y viaje a Botswana. Espero hacer una parada en Sudáfrica de un par de días a visitar una amiga y tener una primera percepción de este país. Ya les contaré. Me esperan como 3 meses fuera de casa, porque luego de mi estadía en Botswana y regresar acá quiero llegarme hasta Caracas para la navidad. Vamos a ver si es posible.

De vuelta al blog

Luego de varias semanas en silencio por acá, me he animado a escribir. La vida no es un blog aunque a uno se le vaya la vida en el de uno. Y a veces es necesario retraerse. Sobre todo si los caminos no están tan claros. En fin, ahora es tiempo de volver a reflejarse por acá y de entrar de nuevo en los laberintos de los demás.

…..

Una de las cosas que me tenía trabada era la reforma constitucional. ¿Cómo entrarle al tema? Y he decidido no hacerlo. ¿Por qué discutir algo que se presenta impuesto desde el principio, sometido a una pantomima de discusión en la Asamblea Nacional? Chávez somete a todo el mundo al estresamiento emocional cada vez que abre la boca con alguna ocurrencia para ganar acólitos, mantenerlos o como en este caso, acomodar el país a su persona. ¿Cómo se puede enfrentar una reforma a la constitución producto de la traición del ego de un presidente que se ha construido un vínculo carismático con la gente más humilde y que no reparan en su megalomanía sino que incluso se la justifican? Podría tomar el documento de la reforma y argumentarlo punto por punto, pero me he convencido de que no tiene objeto. La reforma se va a aprobar por la Asamblea Nacional genuflexa y servil a nuestro mandatario sin mayores análisis ni estudios ni consideraciones, y el referendo se llevará a cabo y sin sorpresas se perderá, porque la gente que sigue al presidente o carece de sentido crítico y su lealtad al hombre es superior que su lealtad al país, o carece de herramientas para entender las implicaciones de la reforma en cuanto a todo lo que atenta contra nuestros derechos humanos.

La reforma podría ser vista benevolamente y decirse que sus cambios traerán algo bueno. Pero vista la falta de respeto que el anterior texto constitucional padece, no veo porqué con este nuevo las cosas serían diferentes. Las leyes han sido obviadas, los derechos de la gente son obviados o, respetados y considerados, según la conveniencia o no de la situación, no porque tengamos un régimen de justicia robusto y autónomo.

De toda la reforma quizás el punto más grave es el darle en la mano al presidente la administración de los dineros de la nación sin pasar por ninguna contraloría. Todo lo demás es accesorio para apuntalar el poder absoluto de este hombre que se permite renombrar a Caracas y a todo el país sencillamente porque le provocó.

o seré caraqueña hasta que me muera eso no lo cambiará ningún papel. Y la Venezuela que conozco que pronto solo existirá en mi nostalgia tampoco cambiará. Ni mi insomnio ni los amaneceres con el cambio de huso horario.

¿Dicho esto que más me queda por decir? Más nada. No se puede discutir lo que no admite discusión. Y en el caso de la reforma no se nos admite cuestionarla ni aportarle nada. Iré a Caracas, votaré y ya está. No estoy de acuerdo rotundamente. No salvo nada. Pero fundamentalmente no estoy de acuerdo con que la mayoría de la gente esté de acuerdo con que el presidente tiene derecho a hacer lo que le dé la gana con nuestro país, hijos, salud, gentilicio, dinero, propiedades e ideología personal. Que se “pague y dé el vuelto” en todos los aspectos de la vida nacional.

……

Dicho lo anterior creo que termino de exorcisar una suerte de “autismo” bloguero que tenía en el que no quería leer a casi nadie ni escribir. Necesitaba enconcharme en la seguridad de mi cotidianidad que por suerte no la vivo allá, donde el día a día se encuentra tan invadido por la política, y la cual uno no puede obviar ya que se la tropieza hasta en el simple acto de ir a comprar la leche para el café o el azúcar para endulzarlo.

Espero ir en diciembre a Caracas, y la larga estadía que me toca en estos dos meses que vienen en Botswana me pondrán en disposición de abrazar a mi país cuando llegue a Maiquetía. El olor a mar del litoral cuando se llega al aeropuerto es olor a patria, que es donde uno tiene enterrado el corazón. Eso no me lo reforma nadie.