k-minos

que se me presentan en sendas claras y rectas o como laberintos dependiendo de los días

La casa

A pesar de que el viaje a Nepal en diciembre me dejó llena de energía y purgó de mí, las típicas preocupaciones y engustias en las que me regodeo infinitamente para tormento de mi esposo, llegué a casa en enero y no quise hacer nada de ello sino terminar de acomodarla.

Terminé de hacerlo este enero. Y la tengo bonita con alfombras de Nepal, forros de cojines y pinturas de acá, muebles hechos de algo parecido al mimbre, cositas que he ido comprando en baratillos de antigüedades, y “chivas” de gente que se va. Y creo que mi evasión tiene que ver con ello.

Para mí la casa es muy importante. El que esté bella y acomodada. Con cuadros en las paredes, alfombras, cojines, adornos, fotos, y muebles cómodos. Siempre he tenido la habilidad de sin mucho, poder arreglarla para hacerla acogedora y cálida.

El primer apartamento que tuve aquí era completamente amueblado y teníamos de todo, hasta sábanas y cubiertos. Y allí vivimos por un año, porque el plan era irnos una vez culminado el 2004 de vuelta a Venezuela. Pero cambiamos de idea y decidimos quedarnos para conocer un poco más Asia aprovechando que estábamos acá, por lo que buscamos un alquiler menos costoso, pero ello implicaba comprar todo de cero… otra vez. Ya en Caracas y Uganda lo hicimos. Así que para esta tercera vez estamos expertos.

En Uganda, en un período de 5 años nos mudamos 7 veces. Nunca estuve muy satisfecha con las casas pero como dije siempre me las averiguaba para arreglar todo. Compraba telas (kangas) africanas, las guindaba con alfileres como cortinas, las ponía sobre unos muebles horrorosos de seudo estilo que heredé de uno de los de la compañía que se fue, ponía esculturas en los pasillos y máscaras del Congo, estanterías y muebles de papiro que venden en la calle a precios bastante ridículos. Y me las averigué de esa manera, pero siempre me quedaba la cosa de no estar completamente contenta, porque me sentía de paso.
Esta vez si lo estoy y aunque me costó un año arreglarla por fin terminé este Enero… y ahí viene la evasividad, porque con ello me llegaron las noticias de viaje de vuelta a Africa. Luego del de Uganda es probable que el de Tanzania sea por más de un mes… y es que no me quiero ir.

Cuando nos fuimos de Venezuela, luego de 5 años de matrimonio por fin había llegado al punto en que estaba contenta con el apartamento y como lo había arreglado. Las paredes estaban del color que quería, con los muebles puestos de forma ideal (las chivas de familia y otros comprados en remates) para compaginarlos con computadora y libros forrando paredes (el apartamento es chiquito de un solo espacio y un cuarto) y unos cuantos cuadros y afiches. A casi un año, de haber conseguido ese estado ideal de casa nos fuimos a Uganda y tuve que desarmar todo y distribuirlo entre familia y amigos porque en principio era sólo por un año.

Y tengo el feeling de que me va a pasar de nuevo, ahora que todo está chévere, tengo el presentimiento de que voy a enfrentar de nuevo un cambio radical de idas y mudanzas. Así que lo que hago es disfrutarla, me echo a ver la tele o a leer en mi cuarto o la sala y no salgo sino a hacer lo necesario. Hasta me quedo trabajando en el apartamento.

La casa, el hogar, es el refugio de uno. Puede ser muy humilde o un apartamento chiquitico o una mansión. Pero es tu hogar. Y si no está acondicionada para el sosiego no lo encuentras interiormente. No nos dará paz. Paz que es lo que al final se busca. Y ahora que la alcancé aquí, me tengo que ir y dejarla mientras trabajo y pervivo en la habitación de un hotel en alguna parte. No es que me queje, porque tengo suerte de conocer estos sitios…

Pero la cosa me amarga un poco, porque llegué a esta rutina semi-nómada por cosas de la vida, no por haberlo decidido a conciencia… y después de algún tiempo me desconcierta la dicotomía de añorar un centro, el nido, y al mismo tiempo experimentar la excitación de una mudanza a otro sitio. En este caso sólo me mudo yo por unos meses, pero es duro cuando la casa, tu hogar, te llama.

Divagación de Amanecer

He estado pensando mucho en la palabra amanecer.
En amanecer como verbo. Y siempre me admiro de lo hermosa que es y de lo intraducible que es como palabra y acción. Y con ella me viene ese verso del Chino Valera Mora, amanecí de bala, donde la luz del sol se confunde con la de un disparo, donde despertar es la violencia de la vida y el alivio de la muerte y las ganas de no morir pero de matarse. Todo eso junto me trasmite amanecí de bala.

El diccionario de la Real Academia Española ayuda, pero tampoco termina de agarrar ese sentido del estar amanecido que significa tantas cosas a la vez. Nos dice:

amanecer1.
  (De lat. hisp. manescĕre).
1. intr. impers. Empezar a aparecer la luz del día. Amanece a las ocho. Amanece nublado.
2. intr. Llegar o estar en un lugar, situación o condición determinados al aparecer la luz del día. Amanecí en Madrid. Amanecí cansado.
3. intr. Dicho de una cosa: Aparecer de nuevo o manifestarse al rayar el día. Amaneció un pasquín en la puerta de Palacio.
4. intr. nacer. U. t. en sent. fig.
5. intr. Aparecer o presentarse, especialmente de modo inesperado. U. t. c. prnl.
6. intr. Am. Mer., Hond., Méx. y Nic. Pasar la noche en vela. U. m. c. prnl.
7. tr. desus. Alumbrar, iluminar.

Empezar a aparecer la luz del día es una definición un tanto espectral para mi gusto así como el resto de la definiciones relacionadas con aparecer. Son lejanas a esa experiencia cosmogónica y absoluta que es ver salir el sol en el horizonte, por ejemplo, del mar dormido, o sobre una cordillera nevada que se tiñe de rosado en el proceso, o de la llanura serena y dorada y fresca con la primera luz.

Cuando uno amanece, el sol sale por dentro, pero como amodorrado. Es el sol personal. No es una mera luz solita. Es todo un astro que nos determina a las horas del insomnio con su propio sueño y despertar. Cuando uno amanece al final de una noche en vela hay una continuidad del mundo afuera por dentro, que nos hace sentir alumbrados, que nos provoca un estado alterado de la conciencia porque no pasamos el suiche del on/off de los sentidos… A veces me siento más viva luego de un insomnio, porque pude amanecer, pero también porque… anochecí (?)… No sé. No sé si uno puede anochecer…

Uno puede amanecer cansado, feliz, borracho, enamorado, triste, hastiado, aburrido, y pare de contar porque uno puede amanecer de todas la maneras. Pero no atardecemos, ni anochecemos no sé porqué. En todo caso a lo mejor sí pero no tenemos ese uso en las palabras. Quizás ese sol por dentro no se nos termina, sigue allí mientras estamos despiertos aunque la luz del día se haya ido. Quizás de noche aún podemos estar amanecidos y por eso no atardecemos ni anochecemos nunca… quizás y sólo cuando nos vamos a morir(?)… No lo sé.

Hoy casi amanecí, pero decidí dormir cuando escuché el aviso desde la mezquita de que se acercaban el sol y la mañana. Así que amanecí al mediodía de hoy, que por cosas de Alá es día de fiesta y pude darme el lujo de casi amanecer al amanecer pero postergarlo para el mediodía. Dormí alumbrada si es que esto es posible y tuve esos sueños raros que solo se tienen de mañana y que son de los que viven los terapistas junguianos y algunos escritores afortunados que viven en la lumbre perpetua.

Amanecerle a alguien, amanecer con alguien, amanecerse con alguien… en este punto les dejo las divagaciones a ustedes porque sé que han estado alguna vez en esas frases.

14 millones y pico de metros

14.658.921 fueron los metros nadados por Rafael en colegios, clubes deportivos y sociales en toda Venezuela y en Alemania, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Costa Rica, Cuba, España, Francia, Holanda, Islandia, México, Panamá, Puerto Rico, Reino Unido, Seychelles, Suiza y Uruguay.

Rafael no sólo ganó una medalla olímpica para Venezuela, ganó también medallas en panamericanos, nacionales, regionales, etc. Y al momento de ganar su medalla fue la mejor tercera marca en una olimpíada donde (si no recuerdo mal) los tres medallistas de los 200 mariposa rompieron el récord mundial. Como reseña Alberto Pérez en el libro de visitas de la página del homenajeno solo logró la primera medalla olímpica de Venezuela en un deporte tan difícil y de élite como lo es la natacion sino que su tiempo en 200 mts mariposa (1:57:51 logrado en Los Angeles 1984) hubiese sido medalla de plata en las siguientes 2 ediciones olímpicas (Seoul 1988 y Barcelona 1992), además con su tiempo hubiese quedado de 4to. en la edición de Atlanta 1996, 12 años después. Está entre los mejores 10 nadadores en 200 mts Mariposa de toda la historia de la natación mundial.

Tengo recuerdos de él nadando en la piscina del Parque Miranda cuando eramos unos “piojos”. Yo tendría unos 6 años y el 8, luego más tarde adolescentes también en la misma piscina y en la del colegio Santiago de León de Caracas, bajo los gritos de ánimo del viejo Victoria. Y luego en la de la Universidad Simón Bolívar cuando iba a nadar todos los días con el equipo porque andaban entrenando para los panamericanos. Todos fuimos al complejo en Montalbán a aupar a nuestro equipo.

Y por supuesto jamás se irá de la memoria de muchos de nosotros el momento de la medalla olímpica. Los medios andaban enfocados en el “Tiburón” Mestre, quien aunque excelente nadador tendría una mayor competencia en su categoría. Rafael tranquilo y sin tanta fanfarria se llevó el bronce.

Luego la presencia de Rafael se nos hizo familiar en la tele. Ni su medalla ni su entrada en la farándula deportiva de la televisión le subieron los humos. Y siempre nos saludaba a todos sus ex-compañeros de colegio y amigos como siempre.

Es una tristeza que lo perdiéramos como lo perdimos. Pero reconfortan esos millones de metros. Si a su muerte no se le ha hecho justicia, pues se le ha hecho una celebración a su vida que inspiró a muchos niños y muchachos a practicar un deporte y llevar una vida sana en todo sentido.

El millón de metros por Rafael

Estas son el tipo de noticias que te reconcilian con todo lo malo que pasa en el mundo y te saca lágrimas de alivio y agradecimiento. Porque lo bueno hace su trabajo calladito.

Ya hay 154 piscinas registradas a nivel nacional e internacional y 4542 contribuyentes según la página del Valle Arriba Athletic Center aprestados a la tarea de nadar los metros que sean necesarios en memoria de Rafael y para que su aporte y ejemplo no se olviden.

Hasta esta hora en que me asomé al sitio se habían nadado ya 3.261.929 metros… el triple de la meta! Gracias a Uno con todo me enteré de la noticia.

Via El Universal ::

Nadadores al agua en cálido homenaje a Rafael Vidal

A un año de la muerte de Rafael Vidal, único medallista olímpico de la natación venezolana, familiares, amigos, compañeros y muchos de sus simpatizantes se lanzarán al agua con el fin de sumar un millón de metros en su honor.

La actividad comenzará a las diez de la mañana con la participación de tres mil nadadores, en 140 piscinas dentro y fuera del país, y concluirá a las cinco de la tarde.

La idea surgió de forma genuina y espontánea de la nadadora Elizabeth Martínez, quien logró aglutinar a través de su idea el sentimiento de solidaridad y admiración de quienes vieron en Vidal a un joven disciplinado y responsable capaz de superar barreras.

En Venezuela habrá acción en piscinas de Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Distrito Capital, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Táchira, Vargas, Yaracuy y Zulia.

En el exterior nadarán en Alemania, Argentina, Australia, Islandia, Seychelles, Uruguay, Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, España, México y Panamá.

A las once de la mañana, hora de Venezuela, las acciones se detendrán para ofrecer un minuto de aplausos al nadador, quien falleció en un accidente de tránsito en la avenida Principal de La Trinidad.

En 1984, Vidal se convirtió en el primer nadador venezolano en subir al podio en unos Juegos Olímpicos. Lo hizo en la prueba de 200 metros mariposa y para aquel momento alcanzó la tercera mejor marca del mundo en la distancia.

Desde entonces se convirtió en el ídolo de las piscinas y todos querían emularlo. Hoy sus seguidores recorrerán muchos metros por él.

Rafael Vidal – a un año sin justicia

Suspenden audiencia preliminar en caso Vidal

Este es el titular que leo hoy en la prensa. Nuestro medallista de bronce olímpico en natación. Figura querida y admirada por toda Venezuela. Muerto hace un año por el impacto de una Hummer que estaba “picando” en carrera con otro carro en la vía pública en la madrugada. No hubo frenazo que valiera y Rafael junto con su carro parado en el cruce fue arrastrado varios metros en segundos. Un muchacho de veintitantos años con un vehículo de casi 100 mil dólares. Un muchacho con historia pasada en sucesos de este tipo casi mortales y aún así con un vehículo de esa naturaleza. Dijeron un “hijito” de papá. De uno que no le enseñó a manejar con responsabilidad. Un caso donde no hay sospechosos, sino responsables del hecho. Un caso donde la notoriedad de Rafael ha hablado por otros que no la tuvieron y murieron de forma similar. Un hecho que se cometió hace un año. Dilaciones y burocracia procesal por un año y hoy la renuncia de los abogados del acusado. Más espera.
Esta muerte conmocionó al país y no ha tenido justicia. Sencillamente es una muerte que se suma a la larga lista de muertes sin justicia en Venezuela. Aquí la única democracia está en la muerte. La muerte iguala a todo el mundo.

Y es que cuando los criminales son hijos de gente de dinero y/o poder, en Venezuela no hay justicia que valga… Pero qué digo. En Venezuela no hay justicia que valga sea el criminal pobre o rico… En Venezuela no hay justicia desde siempre. Y desde siempre la gente espera por ella, viva y en el dolor por sus muertos. Este es un punto con final y sin segundas partes.

IBSN – Internet Blog Serial Number

Ya tengo mi IBSN.

Toda publicación tiene un número que la identifica. Los libros tienen el ISBN, international standard book number, las revistas tienen el ISSN, international standard serial number y ahora los blogs tienen su internet blog serial number.

Entérense de la historia y registren el suyo.

No podía llamarse International Standard Blog Number porque las siglas serían iguales al número de registro de los libros. Pero no me satisfacen las siglas porque por definición un blog es seriado (el serial del ISSN de las revistas se refiere a que se publican seriadas o por números) y no podría ser internacional porque internet no tiene fronteras, aunque insistan en clasificar los sitios y dominios por países.

Esperemos ahora los Internet Standard Website Number, Internet Standard Newsportal Number, el Internet Standard Portal Number, etc. Supongo que cabe este tipo de registro de publicaciones, ¿no?

Quizás mi única crítica es que los números internacionales estándar tienen significado, las siglas representan el país donde se publica, otro el editor, otro el título y el último es el número de chequeo que puede ser una X representando al 10. En este caso del IBSN, el número es el que uno decida ponerle a su blog.

El mío es mi fecha de nacimiento. Egotrípico.

Cipote y Carajo

Chávez mandó al cipote a Blair. Unos meses atrás al carajo al ALCA.

En ambas circunstancias es bastante improbable que Blair o Bush hayan tenido una buena traducción de lo que ello significa. Porque el carajo está como que más lejos que el infierno, y del cipote da la impresión de que se puede regresar más fácil, aunque se me antoja menos divertido y terminante que el carajo.

Ni el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua creo que atina en interpretar la envergadura de ambos envíos. En todo caso es el destino al que quisiéramos mandar a unos cuantos líderes en estos días, cuando toman decisiones que no benefician a nadie, como si tuvieran un carajo o un cipote en la cabeza.

cipote1.
  (De cipo).
1. m. Mojón de piedra.
2. m. Hombre torpe, zonzo, bobo.
3. m. Hombre grueso, rechoncho.
4. m. cachiporra (ǁ palo).
5. m. Palillo del tambor.
6. m. vulg. miembro viril.
7. m. And. Tarugo, zoquete, cuña.
8. m. Col. U. t. en sent. ponder. ¡Cipote lío!, ¡cipote vaina!
9. m. Ven. U. para insultar a alguien sin nombrarlo.
mandar a alguien al ~.
1. fr. coloq. Ven. mandar al carajo.
cipote2, ta.
  (Quizá deformac. de chipote).
1. m. y f. El Salv., Hond. y Nic. niño (ǁ persona que está en la niñez).
2. m. y f. El Salv. novio (ǁ persona que mantiene relaciones amorosas).

carajo.
  (De or. inc.).
1. m. malson. Miembro viril.
2. m. despect. malson. Col., C. Rica, Hond. y Ven. U. para suplir el nombre de un hombre que no se quiere mencionar para desvalorizarlo.
al ~.
1. expr. coloq. Denota enfado o rechazo. Al carajo el informe.
carajo.
1. interj. U. para expresar disgusto, rechazo, sorpresa, asombro, etc.
del ~.
1. loc. adj. coloq. Muy grande o intenso. Un susto, un frío del carajo.
importar algo un ~ a alguien.
1. fr. coloq. No importarle nada.
irse algo al ~.
1. fr. coloq. Echarse a perder, tener mal fin.
mandar a alguien al ~.
1. fr. coloq. Rechazarlo con insolencia y desdén.
qué ~.
1. expr. coloq. Denota negación, decisión, contrariedad, etc.
un ~.
1. loc. adv. coloq. nada (ǁ ninguna cosa). No entiendes un carajo.
2. expr. coloq. U. para negar o rechazar.
3. expr. coloq. U. para ponderar. Cuesta un carajo.

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El profeta en el cartoon

Este viernes está programada una manifestación enfrente de la embajada danesa en Dhaka por el asunto de las caricaturas de Mahoma. Mis amigos daneses andan un poco atemorizados luego de las entorchadas que sufrieron sus embajadas en Beirut y Damasco. Aquí los bangladeshis fundamentalistas han hecho sus marchas con su discurso de muerte a los infieles y viendo todo el aspaviento y ya algunas muertes que han causado las caricaturas en Afganistán, me pregunto en qué clase de mundo viven los musulmanes.

Tengo dos años viviendo en este país y no entiendo las contradicciones entre la prédica de esta religión y su práctica que domina la vida de todo el mundo. Aquí se interrumpen reuniones de negocios porque la gente tiene que ir a rezar a cierta hora. Los horarios de trabajo se cambian dependiendo de la época. He visto como en Ramadán, que es el período de contrición en el que supuestamente no se debe pecar, han linchado a un ladrón. También he visto como dos señoras fueron insultadas y vejadas por intentar meterse en un autobús por los pasajeros todos hombres. Iban cubiertas por sus velos, y podrían ser mi mamá, pero eso no les valió ningún respeto. Tengo dos años aquí viendo el doble estándar de esta sociedad que se dice pía y santa por la religión en que cree pero que en la práctica la desecra todos los días por los que violan en grupo y quedan impunes, los que explotan niños y mujeres como si fueran esclavos y nadie sale a protestar por ellos. Ello más la situación de pobreza extrema, los abusos del gobierno o los entes policiales son asuntos a mi entender más urgentes de protesta y acción que el que unos daneses medio caídos de la mata hayan pintado unos dibujitos de Mahoma con bombas en la cabeza. Así el Corán exprese o dictamine que toda representación de Mahoma es insultante o pecado, ello es válido sólo para los musulmanes no para el resto del mundo donde se han burlado de Dios hasta el cansancio y donde Cristo ha sido señalado desde de sufrir esquizofrenia hasta de haber sido extraterrestre.

Mahoma quizás fue el único profeta de las mayores religiones monoteístas que se embarcó en guerras y fue responsable de la muerte de miles de personas. Hayan sido válidas para algunos las razones de sus guerras, permanece el hecho de que fue el único profeta beligerante. En tiempos modernos, tenemos líderes que se embarcaron en mensajes de no violencia y en amor al semejante sin importar quien fuera, como Martin Luther King y Ghandi. Ellos han sido para mí profetas modernos y de los vivos podría nombrar a Mandela quien paradigmáticamente cristiano, realizó jornadas de reconciliación en Sudáfrica, donde blancos y negros unos a otros confesaban sus crímenes a sus víctimas o sobrevivientes y pedían por perdón y eran perdonados. Política sí, pero por encima humanidad en todos ellos y ninguna pretensión de santidad llena de arrogancia.

He tenido varios días sin asomarme a postear porque como dije en el escrito anterior, no entiendo el remolino de entropía en el que se mueve el mundo, donde el ojo del torbellino pareciera sumergirse en un vacío absoluto, en una nada, hacia un punto que no trepida y que no representa ningún génesis renovador.

Y todas estas jornadas de intolerancia e ignorancia y en últimas odio, de unos con la excusa de la libertad de expresión y de otros con la excusa de Dios, me llevan a concluir que estamos involucionando. No es posible la administración de países con tanta gente si se encuentran supeditados a la cortedad de visión de curas, imanes o misioneros de cualquier índole sometidos como están a sus dogmas. Cuando los bangladeshis se empezaron a volar exigiendo la implementación de la ley Sharía, mis colegas me decían “ellos no son todo el país“, y yo les dije que no eran el país que ellos conocían, pero que la mayoría de estos 140 millones solo hacía lo que decía su imán porque lo único que había leído era el Corán, no tenía radio ni televisión y obviamente, y con toda razón, cualquier valor occidental o modo de vida extranjero era considerado una intrusión violenta en la cultura y costumbres locales.

La crisis tenía que venir en algún momento, porque la mayoría de la gente en este país y en muchos otros donde abundan la pobreza y la ignorancia, tiene una visión medieval del mundo donde el centro es Alá, la ley es el Corán y ya. Cero democracia, cero libertad, cero gobierno que valgan.

Me pregunto si Abraham, patriarca de judíos, cristianos y musulmanes, alguna vez imaginó que las voces que oía y las visiones que tenía irían a derivar en este caos en el que nos encontramos ahora, en el que un dibujito inexacto de un profeta ironizando el cómo se usa su nombre para sembrar muerte, podría ser el catalítico para una verdadera guerra “santa”.

El escrito ¿Podemos ser animales religiosos? de Hombre Lobo reflexiona más acertadamente que yo sobre todo este sinsentido de fanatismo religioso. Y no lo copio aquí porque es extenso, pero no se pierdan su lectura.

Actualización:
Khandika hace inventario de los blogs que comentan sobre el tema.

El país de los equivocados es el planeta

En estos días la Maga de El país de los equivocados escribió un estupendo post (como todos los de ella) en respuesta a uno de los desadaptados anónimos que pululan en la blogósfera. Pero el post sacado fuera del contexto de la situación que lo provocó, se me antoja como un manifiesto para los que nos resistimos a alienarnos con el “proceso revolucionario” en el que el país está secuestrado.

La resistencia ahora es defender casi que los últimos reductos, nuestra casa, nuestra mente. Execrar al personaje de la pantalla del televisor los domingos y no llevarlo con nosotros a la cama para contaminar los sueños, se ha convertido como que en la última misión. La resistencia a odiar al prójimo por causa de una boinita roja o por un supuesto escualidismo que aún no sabemos que clase de dolencia constituye. La resistencia a dejar de pertenecer al grupo de equivocados que creen en cosas como familia, trabajo, estudios, respeto, honestidad, rectitud, decencia y demás valores en apariencia periclitados en esta sociedad moderna. La resistencia de mantener cierta objetividad rara como dice Maga, para poder admitir lo bueno y rechazar lo malo.

Y como el proceso entrópico no se concentra sólo en esto que llamamos República Bolivariana de Venezuela, sino que abarca todo este planeta donde la intolerancia, el caos, y todo tipo de valores se tuercen más en nombre de Dios, la libertad y la democracia, con más razón adopto el post de Maga como seña para ingresar al club de la gente equivocada que padece este mundo sin voz, voto, o consideración por parte del otro club, ese exclusivo, de los menos de 200 presidentes y primeros ministros que deciden el destino de los seis mil millones y pico de gentes que pululamos en él.

No, no pasé la noche con Chávez

No, señor anónimo. No pasé la noche con Chávez. No, señor anónimo. A mí Chávez no me quita el sueño. No, señor anónimo. Mi vida privada es mía, mi casa es mi centro, allí no caben los círculos bolivarianos, pero tampoco cabe el pasado, tampoco hubo adecos ni copeyanos aquí dentro. En mi casa hay libros, señor anónimo y también un montón de CDS y de juguetes y de palabras. Y casi siempre la nevera está medio vacía. Como siempre estuvo, ni más ni menos por estos tiempos que vivimos.
¿Sabe? Siempre, siempre voté por algún perdedor. Pero en mi vida, señor anónimo, en mi universo particularísimo, ni Chávez ni los antichávez ejercen control. El no tiene una almohada en mi cama, no cuenta con su altarcito particular ni retrato 4 x 4, pero tampoco, tampoco, tampoco estoy poniéndole un muñequito budú con alfileres para que le duela que jode.
Señor anónimo, Chávez no me ha quitado amigos ni registrado enemigos. En el alto gobierno y entre conocidos rostros del chavismo tengo gente querida, respetada e incluso la tuve amada. Y en contra, criticándolo todo y con tremendos dolores de cabeza contra el que llaman “el tirano” también tengo personas que adoro y en las que no dejaré de creer. Y no los juzgo a ninguno. Los entiendo. Los escucho. A veces los debato. Les muevo el piso. Y a Chávez puedo verlo, desde una objetividad rara, desde quien puede admitir lo bueno y rechazar profunda y rabiosamente -y dolorosamente- lo malo.
Pero eso sí, él no está en mi domingo. Mucho menos estuvo en el letargo de mi domingo de ayer. Así que estuvo muy de más su comentario.
Y este país de equivocados no es Venezuela, señor anónimo, ni mucho menos la Venezuela del chavismo. El país de equivocados es el planeta. Porque a fin y al cabo no somos sino un único país. Y bueno, hay algunos que somos un poco marcianos en este reino.